Investigadores chilenos encuentran nueva estrategia para frenar el cáncer de ovario
Están desarrollando sistemas de transporte microscópicos para asegurar que, en el futuro, las terapias que sean dirigidas a pacientes superen barreras y sean 100 por ciento efectivas
El cáncer de ovario es la neoplasia ginecológica más letal a nivel mundial. En 2020 se posicionó como la más diagnosticada, afectando a 314 mil mujeres y como el octavo cáncer con la mortalidad más alta, con 207 mil muertes.
En base a esa estadística, un equipo investigador de la Universidad de Chile identificó una nueva forma de combatir la enfermedad utilizando microRNAs -que son pequeñas moléculas naturales del cuerpo que pueden actuar como frenos celulares- junto Metformina y descubrieron que, con esa mezcla específica, las células del cáncer de ovario perdían su capacidad de multiplicarse, migrar o de invadir otros tejidos.
La doctora Carmen Romero, profesora titular del Departamento de Obstetricia y Ginecología y del Departamento de Bioquímica y Biología Molecular, de la Universidad de Chile, explico que buscan "entender qué ocurre dentro de estas células y encontrar nuevas formas de actuar sobre ellas".
"En estudios anteriores hemos trabajado con unas pequeñas moléculas llamadas microARN o microRNA no codificantes que están presentes naturalmente en nuestras células y ayudan a regular su funcionamiento. Particularmente, estudiamos dos de ellas, llamadas microRNA 145 y el microRNA 23 cuyos niveles se encuentran disminuidos en el cáncer de ovario", agregó Romero.
EN SIMPLE
Otro punto importante que recalcan los investigadores es que al llevar la terapia a modelos 3D, descubrieron que en algunos tumores el tratamiento logró reducir su tamaño, mientras que en otros ambientes le otorgó un escudo de resistencia natural frente a la terapia.
En ese sentido el descubrimiento demostró porque muchos medicamentos fallan en pacientes a pesar de funcionar en el laboratorio, así que están desarrollando sistemas de transporte microscópicos para asegurar que, en el futuro, las terapias que sean dirigidas superen dichas barreras y sean efectivas para pacientes con cáncer de ovario.